Los cinco hábitos para la gestión de proyectos de infraestructura

En una reciente conferencia en la Universidad Privada Antenor Orrego filial Piura, el ingeniero Javier Vásquez Exebio presentó un interesante análisis sobre la importancia de adoptar buenos hábitos en la gestión de proyectos, particularmente en el sector de infraestructura, donde la complejidad técnica, las altas inversiones y el impacto social a largo plazo exigen prácticas directivas más rigurosas y eficientes. Su disertación fue en el marco de la Semana de Ingeniería Civil 2025.

Durante su exposición, Vásquez Exebio explicó que un proyecto se entendía como un esfuerzo temporal destinado a crear un producto, servicio o resultado único, en contraste con las operaciones, que representaban actividades continuas y repetitivas. Además, se preocupó por detallar el ciclo de vida de un proyecto de infraestructura, constituido por cinco etapas: inicio, planificación, ejecución, monitoreo y cierre.

La triple restricción

Uno de los ejes centrales expuestos fue la triple restricción o triángulo de hierro, que señala que todo proyecto está condicionado por el alcance, el tiempo y el costo. “Modificar uno de ellos afecta directamente a los otros”, dijo el también docente del Programa de Ingeniería Civil. Asimismo, destacó la importancia de formular objetivos SMART (sigla en inglés que representa los criterios de especificidad, medición, alcance, realismo y delimitación temporal de los objetivos).

Los cinco hábitos

Más adelante, la conferencia también destacó los cinco hábitos para la correcta ejecución del ciclo de un proyecto, compuesto por una planificación clara, gestión de riesgos anticipada, manejo adecuado de interesados, liderazgo inteligente y medición rigurosa de indicadores clave.

Asimismo, se destacó el valor de la tecnología como aliada estratégica. Herramientas como el building information modeling (BIM, o modelado de información de construcción) y los gemelos digitales permitirán anticipar interferencias, optimizar la logística, reducir retrabajos y mejorar la colaboración interdisciplinaria. “Estas soluciones contribuyen a estimaciones de costo más precisas y a una documentación centralizada”, agregó Javier Vásquez Exebio.


Factor humano determinante

Finalmente, el académico orreguiano enfatizó que, más allá de los métodos y sistemas, el factor humano continúa siendo determinante para el éxito de un proyecto. En tal sentido, la comunicación efectiva, el liderazgo, la resolución de conflictos y la adaptabilidad son las cualidades determinantes dentro de cualquier equipo de proyecto. (RRC – PRENSA UPAO).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous post Especialista de la UCV recomienda no endeudarse y evitar gastos innecesarios de fin de año
Next post Detienen en Bolivia al expresidente Luis Arce Catacora por presunto caso de corrupción