Ambas, además de funcionar con giro distinto a su licencia, el sábado último seguían atendiendo pasada la una de la madrugada.


Una clausura temporal por 30 días y sanción pecuniaria del 70% de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT), recibieron los locales de diversión “La Juerga Club” y “Tokio”, que además de funcionar en un rubro diferente a su licencia de funcionamiento, seguían atendiendo y vendiendo licor pasada la una de la madrugada.

“La Juerga Club”, está ubicada entre las avenidas Húsares de Junín y Larco, y Tokio, en la cuadra 4 de Alfonso Ugarte, en el centro histórico de Trujillo. Este último tenía licencia de restaurante, pero funcionaba como bar discoteca.

La intervención se realizó el pasado sábado, después de la 1 de la madrugada, para verificar si se cumplía con la Ordenanza Municipal N.° 046-2024-MPT, también conocida como ‘Ordenanza Reyna’, norma que regula, además, el acondicionamiento acústico y prohíbe acondicionar la vía pública para estacionar vehículos, entre otros.

El operativo se ejecutó siguiendo directivas del alcalde Mario Reyna, que se comprometió ante los trujillanos a velar por su seguridad y acabar con ruidos molestos y peleas en estos locales. “Ahora todos a dormir a la 1 de la madrugada”, dijo.

En agosto último “Tokio” había sido intervenida y por carecer de certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE) también fue clausurada temporalmente, al amparo de la Ordenanza N.° 019-2025-MPT.

La nueva inspección estuvo a cargo de la Subgerencia de Operaciones de Fiscalización de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), con apoyo de la PNP y se inició pasada la 1 de la madrugada, encontrando ambos locales funcionando y con gran cantidad de personas bailando y libando licor.

“La Juerga Club”, obstaculizó la labor del personal municipal cerrando los dos accesos por más de una hora, en un ambiente reducido, reteniendo e impidiendo la salida de los jóvenes que se divertían en su interior. Incluso llegaron padres a recogerlos.

Respecto a la posibilidad de que los infractores reabren estos locales sin cumplir el tiempo de clausura, la subgerenta de Operaciones de Fiscalización de la MPT, Ana Vásquez, dijo que de ocurrir eso se procederá a aplicar una sanción mayor con retención de bienes y que se procedería incluso a soldar las puertas.

Recordó que, para el caso de contaminación sonora por alto volumen, en el día lo máximo permitido es 60 decibeles, en tanto que por las noches y madrugadas solo 50 decibeles.

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